INFANCIA MINERA - OBRA SOCIAL

Nuestros proyectos

Corazón Empresarial, a través de la CEC-Masvidal, desarrolla planes de obra social por reinversión de sus beneficios, buscando la complicidad de los actores locales y de todas aquellas comunidades y denominaciones que crean firmemente que «el que tiene bienes de este mundo y ve que su hermano padece necesidad y le cierra su corazón, ¿cómo morará el amor de Dios en él?» 1Jn 3, 17.

Los proyectos que vamos a realizar son:

Atención a la infancia minera en Potosí (Bolivia).
La magnitud, la elevada precariedad y la explotación laboral de niños, niñas y adolescentes en diferentes sectores de la economía de Bolivia es uno de los problemas más críticos del país.

Contexto económico-laboral: los niños, niñas y adolescentes trabajadores

Los niños de 7 a 13 años. Del 1.500.000 millones de niños de 7 a 13 años que hay en Bolivia, según el Censo Nacional de 2001, cerca de 116.000 trabajan, siendo más niños y adolescentes (64.000) que niñas y adolescentes mujeres (52.000).

Los adolescentes de 14 a 17 años. Según datos del año 2001, en Bolivia hay 729.000 adolescentes entre los 14 y 17 años. Más de la cuarta parte de ellos (27%) trabaja. En el área rural hay más adolescentes trabajando que en las ciudades, porque representan el 34% frente al 24% que viven y trabajan en las zonas urbanas. En las ciudades, hay más mujeres adolescentes trabajando que hombres (57.000 frente a 56.000). Fuente: Censo Nacional de Población y Vivienda (INE, 2001).

Algunas de las peores formas de trabajo infantil

Minería. Los niños y adolescentes constituyen casi la mitad (46%) de la población de los centros mineros y de las 38.600 personas que se dedican a la actividad minera, 3.800 son niños y adolescentes (10% del total de personas ocupadas en esta área).

Los niños menores de 12 años trabajan por especie, es decir, a cambio de una porción de carga o de residuos de los que extraen mineral, mientras que los adolescentes pueden llegar a cobrar 200 Bs al mes. En estos casos, su trabajo representa el 14% del ingreso total del hogar.

Los datos son alarmantes y contristan el corazón de cualquiera, saber que hay niños que trabajan en situaciones tan precarias por tener alimento y techo, es una realidad muy triste. Pero el problema no es sólo la precariedad de trabajo que tengan, sino que al igual que sus cuerpos se sumergen en la oscuridad de las minas, sus mentes con sueños e ilusiones también se sumergen en esa oscuridad y lo peor de todo es que la mayoría de las veces se quedan ahí, enterrados en medio de la oscuridad y sin oxigeno y poco a poco van muriendo.

Los niños que trabajan en la mina después de un tiempo entrando y saliendo de ella se convierten en autómatas que dejan su niñez con todo lo que conlleva. No son capaces de soñar, siquiera, con una realidad diferente y se mentalizan lentamente y sin casi darse cuenta de que no existe más futuro que el terminar sus vidas dentro de las minas y con una vida corta robada por la silicosis.

El amor es el gran motor de nuestra vida, lo cambia, lo potencia todo, cambia el color de nuestros días, sube el volumen de la música que sentimos en nuestro interior, y aunque nos asuste sobremanera… “todos estamos sedientos de amor“. Y estos niños y adolescentes lo están aún más.

«Aceptamos el amor que creemos merecer. –¿Podemos hacerles saber que se merecen más?»

Como en la secuencia de esta película, queremos mostrar a estos pequeños corazones rotos, que pueden tener una realidad diferente, que sus sueños pueden hacerse realidad, que aunque hace falta esfuerzo todo se puede alcanzar, que no están solos. Queremos ser acompañantes en cada etapa, queremos practicar escucha activa cada día, ser consoladores y ayudarles a encontrar su camino hacia una vida mejor.

¿Cómo lo haremos?
Con amor, con mucho amor, porque tenemos amor en abundancia que no proviene de nosotros sino que proviene del AMOR que recibimos primero y que así como recibimos por GRACIA, también por GRACIA queremos repartir. Utilizaremos para ello diferentes medios:

• Apoyo académico
• Apoyo emocional
• Orientación
• Seguimiento escolar y psicológico
• Ayuda espiritual y educación en valores
• Potenciaremos el juego y el aprendizaje dentro de él

Diseñaremos aulas y centros de acogida acondicionados y equipados para desarrollar estas actividades.

La buena vida se construye con las relaciones, con los amigos, con la familia, con la comunidad a través de conversaciones que merecen la pena y son una fuente renovable de poder. Nuestro propósito es ése: ayudar a construir una vida mejor, por medio de la Palabra.

Si usted es miembro destacado de una organización, entidad, asociación, denominación, comunidad... y desea trabajar en este mismo sentido, comuníquese con nosotros a través del Formulario de contacto.